Trastorno del espectro de placenta acreta

Este artículo tiene como objetivo ayudarlo a comprender qué es el trastorno del espectro de la placenta acreta, qué pruebas necesita y las implicaciones de ser diagnosticado con los trastornos del espectro de la placenta acreta para su bebé y su familia.

¿Qué es el trastorno del espectro de placenta acreta (Placenta Accreta Spectrum PAS)?

El trastorno del espectro de placenta accreta (PAS) es una complicación del embarazo en la que la placenta se adhiere a la pared del útero (matriz) de forma anormal. La placenta es el órgano que proporciona oxígeno y nutrientes al feto en desarrollo. Normalmente, la placenta se adhiere bastante superficialmente a la pared del útero pero, en el PAS, la placenta se adhiere o invade de manera anormal durante el primer trimestre del embarazo, empujando demasiado profundamente en la pared uterina (miometrio). Hay aproximadamente tres partes en el espectro definido según la profundidad de la placenta que invade el miometrio:

  • Placenta accreta: la placenta se adhiere demasiado profundamente al útero pero no lo invade; 
  • Placenta increta: la placenta penetra profundamente en el útero e invade la pared uterina;
  • Placenta percreta: la placenta invade la serosa uterina, es decir, la capa externa del útero, y en ocasiones traspasa la pared del útero para invadir órganos adyacentes como la vejiga.

¿Cómo ocurre un PAS?

El trastorno de PAS se presenta en alrededor de 1,7 de cada 10.000 embarazos; la incidencia aumenta con la presencia de factores de riesgo. Los factores de riesgo del PAS incluyen: edad materna avanzada, multiparidad, cirugía uterina previa que incluye legrado, técnicas de reproducción asistida y cesárea previa. El factor de riesgo descrito con más frecuencia es la asociación de un parto por cesárea anterior y placenta baja o placenta previa.

¿Debería hacerme más pruebas?

En caso de sospecha de PAS, se le remitirá a un centro con experiencia para el diagnóstico prenatal de PAS. El diagnóstico prenatal consiste en una ecografía, realizada especialmente para la evaluación de la interfaz uteroplacentaria, el área donde la placenta se adhiere a la pared uterina. Esta ecografía debe realizarse con la vejiga llena y, en algunos casos, también se puede utilizar la resonancia magnética.

¿Cuáles son los riesgos para mí en el momento del parto?

Esta adherencia anormal de la placenta impide la separación normal de la placenta en el momento del parto y tiene un alto riesgo de hemorragia posparto grave. En algunos casos, especialmente con placenta acreta parcial, es posible que no haya consecuencias clínicas en el momento del parto.

¿Cómo se manejan los trastornos del PAS?

El manejo de los trastornos del PAS puede diferir según su centro especializado y el grado de invasividad de la placenta. Algunos centros realizan una cesárea-histerectomía, donde se extrae el útero (matriz) durante el parto por cesárea del bebé. Otros centros utilizan el manejo conservador, donde la placenta se deja en el útero hasta su reabsorción completa. La mejor gestión es la que decides con tu centro experto. Generalmente, el tratamiento de la PAS consiste en una cesárea planificada bajo anestesia general.

¿Qué significa para mi bebé después de que nazca?

Los trastornos del PAS no suelen afectar al feto si se conserva la función placentaria. Las posibles consecuencias para su bebé están relacionadas con la prematuridad moderada, si el parto por cesárea se realiza antes de término, y los riesgos de la anestesia general. En muchos casos, el parto se planificará para las 35 semanas de edad gestacional. En algunos casos, es posible que deba realizarse antes.

¿Ocurrirá de nuevo?

El riesgo recurrente de un embarazo futuro es de alrededor del 22% al 29% si el útero se conservó.

¿Qué otras preguntas debo hacer?

  • ¿Qué tipo de PAS es?
  • ¿Dónde debe programar la finalización?
  • ¿Cuándo debo programar la finalización?
  • ¿Tendré una cesárea?
  • ¿Me pondrán anestesia general?